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Temas legales de incapacidad por tendinitis en economía todo lo esencial que debes saber

Antes de determinar una posible Incapacidad Permanente debido a lesiones en el hombro, es esencial clasificar la severidad del daño en la articulación escapular. Esto se logra al tener en cuenta los siguientes grupos de funcionalidad.

ASESORAMIENTO JURÍDICO Y LEGAL

¿Sabes que es posible obtener una pensión por incapacidad permanente debido a síndrome subacromial, tendinitis de hombro o rotura del supraespinoso? En Fidelitis, nuestro objetivo es ayudarte a aclarar tus dudas en temas legales y jurídicos relacionados con este tema.

Actualmente, se han emitido sentencias favorables de incapacidad laboral por dichas afecciones. En la mayoría de los casos, el INSS ha otorgado una incapacidad permanente total para la profesión habitual y en algunas situaciones, una incapacidad permanente absoluta. Además, es importante destacar que el síndrome subacromial suele presentarse junto con otras enfermedades que pueden agravar el estado de salud de la persona, llegando incluso a alcanzar una Gran Invalidez. Por ello, es factible obtener una dependencia o una pensión por incapacidad laboral en cualquier nivel.

¿Has obtenido previamente una incapacidad laboral en el grado de total o absoluta por síndrome subacromial? En ese caso, ¿sería posible solicitar una absoluta o una gran invalidez en este momento?

TRATAMIENTO DEL SÍNDROME SUBACROMIAL

Para el síndrome subacromial, el tratamiento más indicado en un primer momento es un enfoque conservador. Esto incluye opciones como la rehabilitación funcional, fisioterapia y tratamiento farmacológico. Este último puede incluir antiinflamatorios y/o analgésicos, infiltraciones de corticosteroides, ondas de choque o inyecciones extratendinosas.

Sin embargo, hay casos en los que este tratamiento no es suficiente. Por ejemplo, pacientes con fuertes dolores que no puedan o no quieran seguir el tratamiento durante meses, como los deportistas de élite. En estos casos, se puede considerar una intervención quirúrgica para recuperar la función motora.

Cuando el dolor persiste por más de 6 meses o es especialmente intenso, el tratamiento quirúrgico recomendado es la artroscopia de hombro. Este procedimiento consiste en realizar dos o tres pequeñas incisiones de menos de 1cm para retirar la bursa inflamada (bursectomía), limar el acromion engrosado para aumentar el espacio (acromioplastia) y suturar el manguito si hay rotura. La intervención se realiza bajo anestesia general o sedación y, si el manguito no está dañado, el paciente puede recibir el alta a los pocos días.

Inhabilidad Laboral debido a Tendinitis en el Hombro

Tendinitis de hombro:

Conocida también como tendinopatía del manguito de los rotadores o tendinitis del manguito de los rotadores, es una lesión común que afecta a los tendones de esta articulación. Se produce por la irritación o inflamación de los cuatro tendones que rodean el hombro.

Esta afección tiene su origen en diversos factores, entre ellos:

  • Envejecimiento
  • Uso excesivo del hombro
  • Falta de fuerza o flexibilidad en los músculos
  • Mala postura
  • Traumatismos o lesiones agudas
  • Movimientos repetitivos o bruscos del brazo y del hombro

Reposo laboral por tendinosis calcificada en el hombro

La tendinitis puede generar dolor, inflamación y limitación del movimiento, lo que puede llevar a una baja laboral prolongada. Cuando estos síntomas afectan significativamente la capacidad laboral del individuo, es necesario considerar la incapacidad temporal o permanente.

Para determinar la invalidez, es fundamental contar con informes médicos precisos de especialistas en traumatología, reumatología u ortopedia. Estos informes deben reflejar tanto el diagnóstico de la patología como las limitaciones que experimente el trabajador.

Es esencial contar con informes médicos precisos de especialistas en el momento de evaluar una posible invalidez causada por la tendinitis.

En numerosas ocasiones, la tendinitis puede provocar dolores, inflamación y dificultad para moverse, lo que puede derivar en una baja laboral prolongada. Cuando estos síntomas afectan de forma considerable y grave la capacidad de trabajo del individuo, es preciso considerar la incapacidad temporal o permanente.

La limitación de la capacidad laboral causada por la tendinitis puede dar lugar a una baja prolongada e incluso a una incapacidad temporal o permanente.

Para determinar si el trabajador es considerado inválido, es necesario disponer de informes médicos otorgados por especialistas en traumatología, reumatología u ortopedia. Estos informes deben incluir un diagnóstico preciso de la patología y detallar las limitaciones del individuo.

La incapacidad temporal o permanente puede ser considerada en casos de tendinitis si se cuenta con informes médicos de especialistas que reflejen el diagnóstico y las limitaciones del trabajador afectado.

Jubilación forzosa por edad

La invalidez permanente parcial, que implica una compensación fija según se ha mencionado previamente, es otorgada por el Instituto Nacional de la Seguridad Social.

Las enfermedades que conllevan a una incapacidad permanente parcial

El grado de discapacidad es igual al de otras formas de incapacidades, tales como incapacidad permanente total, incapacidad permanente absoluta, o gran invalidez. Sin embargo, lo que varía son las restricciones que afectan al trabajador en su labor diaria.

Condiciones para ser declarado en Incapacidad Permanente Total

La incapacidad total se aplica si el posible beneficiario cumple con los requisitos legales establecidos a continuación, en función de la contingencia correspondiente:

Ejemplo: Un trabajador de 28 años ha cotizado durante 8 años, entre los 16 y 28 años, lo que equivale a un tercio del periodo transcurrido. Dado que ha cotizado más de 4 años, cumple con el requisito de cotización para ser elegible para una incapacidad total por enfermedad común.

Por su parte, una persona de 40 años que ha cotizado durante 15 años, entre los 20 y 40 años, cumple con el requisito de cotización establecido para una incapacidad total por enfermedad común, ya que ha cotizado un cuarto del periodo transcurrido, es decir, 5 años.

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