prescriben las deudas con hacienda y seguridad social

Prescripción de deudas con Hacienda y Seguridad Social lo esencial

Es obligatorio cumplir con el pago de todas las deudas en un plazo establecido. Si no se cumple, el acreedor puede reclamar el pago durante un período determinado, pero una vez transcurrido ese tiempo, la deuda queda extinguida. En consecuencia, el acreedor, sea Hacienda u otra entidad, no podrá exigir el pago de la cantidad adeudada. Pero, ¿cuándo prescribe una deuda con Hacienda u otra administración? Te lo explicamos.

Plazos de caducidad para reclamar deudas fiscales Hasta cuándo puede actuar Hacienda

Deudas tributarias son aquellas obligaciones financieras que se tienen con la Administración de la Agencia Tributaria, es decir, Hacienda. Estas pueden originarse por el incumplimiento en el pago de impuestos o de la declaración de la renta. Según el artículo 66 de la Ley General Tributaria, prescribe una deuda cuando ha transcurrido un determinado tiempo sin que se haya realizado el correspondiente pago, lo que conlleva que la administración pierda sus derechos sobre ella.

Como mencionamos anteriormente, entre las obligaciones que se tienen con Hacienda se encuentra el pago de la declaración de la renta. En el caso de la declaración correspondiente al año 2016, cuyo plazo de presentación era hasta junio del año 2017, no prescribió hasta la misma fecha en 2021. Esto significa que, pasado ese periodo de tiempo, la Administración ya no tiene derechos sobre dicha deuda.

Expiran las obligaciones con la Seguridad Social

¡Atención! También es importante tener en cuenta que las obligaciones con la Seguridad Social tienen una limitación temporal de 4 años, tal y como establece la normativa correspondiente. Una vez transcurrido este plazo, la entidad no podrá requerir el abono de la deuda ni aplicar sanciones por su incumplimiento.

Caducan las obligaciones tributarias con Hacienda

Las deudas con Hacienda también caducan. A pesar de ser temidas, como cualquier otra deuda, tienen un límite de tiempo para ser exigidas. Sin embargo, es importante tener en cuenta que esta información puede no ser interpretada de la manera que esperas, como ya mencioné anteriormente. Pero no te preocupes, pronto te aclararé los detalles.

Tiempo límite para saldar una deuda con Hacienda

Deudas con Hacienda: 4 años para su prescripción

Según lo establecido en el artículo 66 de la Ley General Tributaria, las deudas con Hacienda tienen un plazo máximo de 4 años para prescribir. Esto significa que pasado ese tiempo, la Administración pierde su derecho a reclamar el pago de dichas deudas.



Concretamente, el mencionado artículo señala que este plazo de prescripción es aplicable a los derechos de la Administración, entendiendo como tales los recursos económicos que ésta tiene legalmente reconocidos. Por lo tanto, las deudas con Hacienda deben ajustarse a este límite temporal para poder ser reclamadas de manera efectiva.



Es importante tener en cuenta que la prescripción de las deudas con Hacienda no empieza a contar desde el momento en que se generan, sino desde el momento en que se produce el vencimiento del plazo establecido para su pago. Asimismo, es necesario mencionar que existen excepciones y situaciones en las que este plazo de prescripción puede verse interrumpido o suspendido, prolongando así el tiempo en el que la Administración puede reclamarlas.



Vigencia de la deuda con la Seguridad Social Momento de caducidad

Las deudas con la Seguridad Social tienen un plazo de prescripción de 4 años, es decir, que a partir de ese periodo ya no pueden ser exigidas. Sin embargo, existen situaciones en las que este plazo puede interrumpirse como veremos más adelante.

Es importante tener en cuenta que la prescripción no debe confundirse con la caducidad. En la mayoría de casos, las deudas con la Seguridad Social no llegan a prescribir debido a que, al realizar un reclamo para su pago, se interrumpe el plazo de prescripción.

Por lo tanto, es esencial estar al día con los pagos a la Seguridad Social para evitar posibles problemas en el futuro. No hay que subestimar la importancia de cumplir con estas obligaciones, ya que pueden tener consecuencias graves si no se atienden dentro del plazo establecido.

Además, debemos tener en cuenta que la prescripción de las deudas con la Seguridad Social también depende del tipo de deuda que sea. En algunos casos, como en el de las prestaciones por desempleo, el plazo de prescripción puede ser diferente.

No esperes a que sea demasiado tarde para regularizar tu situación, ya que puede tener consecuencias negativas en tu vida laboral y financiera.

Libérate de tus deudas con Seguridad Social de manera legítima

Atención: El plazo de prescripción puede ser interrumpido en cualquier momento. Esto significa que el acreedor, en este caso la Seguridad Social, puede llevar a cabo acciones para detener o reiniciar el período de 4 años, evitando que el tiempo límite sea alcanzado.

Al considerar cuándo se produce la prescripción de una deuda con la Seguridad Social, es importante tener en cuenta que el plazo puede ser interrumpido por causas ordinarias o específicas:

Detención del período de caducidad de una obligación tributaria

En la Ley General Tributaria también se contempla el caso de interrupción del plazo de prescripción establecido por la Administración. Esta interrupción se da cuando la Administración realiza ciertos actos en relación a la deuda, los cuales están previstos por ley para evitar que el plazo de prescripción siga corriendo.

La interrupción del plazo de prescripción se produce cuando la Administración lleva a cabo determinadas acciones relacionadas con la deuda, las cuales están contempladas por la ley para detener el transcurso del plazo.

Entre los actos que pueden interrumpir la prescripción se encuentran: la notificación de la deuda, el reconocimiento de la deuda por parte del contribuyente y la iniciación de un procedimiento de comprobación o inspección. Estos actos reinician el plazo de prescripción y, una vez realizados, el tiempo comienza a contar desde cero nuevamente.

Los actos que pueden detener la prescripción son varios, entre ellos: la comunicación de la deuda, el reconocimiento por parte del deudor y el inicio de un proceso de verificación o inspección. Estos actos hacen que el plazo de prescripción vuelva a empezar, contándose nuevamente desde cero.

Es importante tener en cuenta la posibilidad de interrupción del plazo de prescripción, ya que puede extender el tiempo en el que la Administración puede exigir el pago de la deuda. Además, en algunos casos, la interrupción puede tener efectos retroactivos, es decir, puede aplicarse a plazos ya prescritos anteriormente, ampliando así el período en el que se puede reclamar el pago.

Es relevante tener presente la interrupción del plazo de prescripción, ya que puede resultar en la prolongación del tiempo en el cual la Administración puede solicitar el pago de la deuda. Además, en ciertas situaciones, la interrupción puede tener una retroactividad, es decir, puede aplicarse a plazos que ya hayan prescrito, ampliando así el tiempo en el que se puede realizar un reclamo de pago.

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