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Quiénes pueden revocar un poder notarial Aprende cómo hacerlo en simples pasos

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Pasos para anular un poder notarial

Es esencial dejar constancia de la revocación de forma fehaciente en el negocio mencionado, siempre que haya buena fe entre ambas partes.

También se puede consultar en la notaría nuestro informe de actividad notarial para obtener una solución alternativa. Sin embargo, cabe mencionar que los resultados solo abarcan a partir del año 2007 y el sistema aún se encuentra en proceso de depuración, lo que puede ser un inconveniente.

El proceso de anular un poder notarial cómo llevarlo a cabo

Es fundamental dejar constancia de la anulación válida y fiable de dicho acuerdo comercial, si se ha actuado de buena fe, ya que esta obligación nos atañe.

Se puede recurrir a otra alternativa, que consiste en solicitar en la notaría el informe de actividad notarial pertinente (aunque cabe mencionar que solo se pueden obtener resultados a partir del año 2007 y el sistema aún no se encuentra completamente depurado).

Explorando las Diferentes Alternativas para Anular un Mandato

Artículo 1.733 - Revocación del mandato

En virtud del artículo 1.733, el mandante tiene el poder de revocar el mandato libremente y exigir la devolución del documento que certifica dicho mandato.

Artículo 1735 - Revocación tácita

Según el artículo 1735, el nombramiento de un nuevo mandatario para el mismo negocio implica la revocación del mandato previo a partir del momento en que se notifica al receptor, excepto en los casos contemplados en el artículo 1734. Esto es, en el caso de una revocación tácita, cuando el mandante esté presente en la celebración del negocio en cuestión (tal como establece el artículo 185 de la Ley de Sociedades de Capital).

Por lo tanto, el mandato se extinguirá automáticamente si el mandante asiste personalmente a la negociación, sin necesidad de notificación alguna al mandatario previo.

Requisitos para otorgar un poder o una revocación Debe el apoderado firmar

En cuanto a lo que te he explicado previamente, es importante señalar que otorgar o revocar un poder son acciones que pueden ser realizadas por una sola persona, por lo que únicamente se requiere la presencia del poderdante en la Notaría.

No es necesario contar con la participación de otras partes involucradas en estos actos legales.

El procedimiento para otorgar o revocar un poder puede ser llevado a cabo por el poderdante sin necesidad de realizar trámites previos ni obtener la aprobación de otros.

Por lo tanto, basta con la presencia del poderdante en la Notaría para realizar los trámites correspondientes.

Esta es una ventaja de los actos unilaterales, ya que no se requiere la intervención de otras personas para ejercer un derecho o llevar a cabo una acción.

La importancia de la figura del Notario al momento de anular un poder

Recuerda que el poder no necesita una forma especial, salvo en casos importantes. En ese momento, la ley demanda un poder Notarial como garantía de tu confianza en el apoderado y como medida de protección de tus intereses.

El apoderado puede demostrar su poder mostrando una copia autorizada, ya que no son válidas ni las fotocopias ni las compulsas. Sin embargo, si tiene la copia en su mano, todo lo que haga será válido si contrata con alguien de buena fe. Por ello, es necesario dejar constancia fehaciente de la revocación, y en este tema no hay una fehaciencia mayor que la del Notario.

Delegado tengo la opción de dejar la representación legal

En efecto, los artículos del Código Civil exigen que las partes actúen de buena fe y tengan un comportamiento leal, honesto y responsable. En este caso, el objetivo es permitir que puedas llevar a cabo el negocio por ti mismo, o en su defecto, designar a un nuevo apoderado.

Desde el 1 de enero de 2001, el Consejo General del Notariado estableció un registro de revocación de poderes, que supuso una gran innovación y una herramienta muy útil. Esto permitía que todos los Notarios pudieran consultar de forma en línea si un poder había sido o no revocado, evitando así muchos problemas.

Este registro no era oficial, pero sí una base de datos informática actualizada que podía ser utilizada como herramienta de trabajo. En la reforma del Reglamento Notarial del 19 de enero de 2007, esta figura fue establecida oficialmente. Sin embargo, a petición del Colegio Nacional de Registradores, fue eliminada por sentencia del Tribunal Supremo del 20 de mayo de 2008.

Hay poderes irrevocables

Poderes irrevocables: ¿qué son y cuándo se pueden utilizar?

Aunque no sean comunes, existen poderes que no pueden ser revocados por la voluntad del poderdante. En estos casos, no basta con que el poderdante decida poner fin al poder, ya que existen circunstancias en las que la ley no lo permite.

En mis dieciocho años de experiencia profesional, solo he autorizado dos poderes irrevocables. Sin embargo, es importante tener en cuenta que para que un poder sea irrevocable deben cumplirse ciertas condiciones.

Generalmente, el poder es irrevocable cuando es necesario para formalizar un contrato previo. La revocación del poder en este caso sería un incumplimiento de las normas de buena fe. Además, es importante mencionar que el apoderado no solo actúa en interés del poderdante, sino también en su propio beneficio.

Para profundizar en este tema, recomiendo la lectura de un breve artículo sobre poderes irrevocables escrito por mi colega Jorge A. Álvarez Compean desde México.

Consecuencias de la revocación de un poder

A pesar de su naturaleza un tanto molesta, no debemos pasar por alto el impacto del artículo 1738. Este artículo establece la validez de las acciones realizadas de buena fe por el apoderado con un tercero, ignorando la revocación del poder.

Sin embargo, solo la notificación de la revocación al apoderado evita que el representado se vea comprometido por sus acciones. Por lo tanto, es insuficiente simplemente revocar el poder, sino que también se debe informar al apoderado y solicitarle una copia del mismo (aunque puede decidir no entregarla, es una forma de demostrar que el apoderado conoce la revocación, por lo que su actuación sería de mala fe en caso de continuar con sus acciones).

Cualquier medio utilizado para notificar la revocación del poder es válido, sin embargo, es importante recordar que se debe poder demostrar esta notificación, ya que las palabras se las lleva el viento. Por tanto, lo recomendable es hacerlo a través de un notario y solicitar una copia del poder notariada.

Desautorizando un poder preventivo Cómo realizarlo

El poder preventivo: una herramienta clave en la gestión de nuestros asuntos

El poder preventivo es una figura legal que otorgamos a una persona de confianza para que administre nuestros asuntos en caso de que perdamos la capacidad para hacerlo por nosotros mismos. Es importante destacar que somos nosotros mismos quienes decidimos cuándo consideramos que hemos perdido dicha capacidad, ya sea por una discapacidad física o mental que se determine en certificados médicos.

Un poder que no se extingue

En el caso que nos ocupa, el poder otorgado no se extinguirá por la incapacidad del poderdante. Solo puede ser revocado por este último si aún conserva su capacidad o por orden de la autoridad judicial, a petición de alguien con un interés legítimo, como aquel que solicita la incapacitación o el tutor.

La importancia de elegir a la persona adecuada

Al otorgar un poder preventivo, es esencial seleccionar a alguien en quien confiemos plenamente para que se encargue de nuestros asuntos en un futuro. Esta persona deberá ser capaz de actuar de forma responsable y en nuestro mejor interés, incluso cuando nosotros no podamos hacerlo.

Revocación o modificación del poder

Si en algún momento deseamos revocar o modificar el poder preventivo, podremos hacerlo mediante un nuevo documento notarial que revoque el anterior. Además, es posible limitar o ampliar las facultades del apoderado en cualquier momento, siempre y cuando conservemos la capacidad para hacerlo y estemos en pleno uso de nuestras facultades mentales.

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