alimentos que producen gases en los perros

Qué alimentos evitar para prevenir gases en los perros

Es desagradable y hasta cierto punto preocupante que tu canino sufra constantemente de flatulencias. No obstante, es común que en ocasiones se escuchen sonidos provenientes de su cuerpo. Con el fin de evitar que el exceso de gases sea recurrente en tu mascota, te brindamos una serie de posibles causas que pueden estar generando esta situación.

Controlando los gases caninos Estrategias para evitar su aparición

Prevención de la flatulencia en el perro mediante una correcta alimentación

Existen diversas medidas que pueden tomarse para prevenir la flatulencia en los perros. Una de ellas es asegurarse de que su alimentación sea adecuada. Los piensos de gama alta, caracterizados por su alta digestibilidad, son una buena opción para mejorar las digestiones y evitar la acumulación de gases.

En el caso de perros con intolerancias alimentarias, es aún más importante elegir un pienso de buena calidad. Estos animales pueden ser más propensos a sufrir flatulencias, por lo que una alimentación adecuada puede ser clave en su bienestar.

Para aquellos perros que ingieren su comida demasiado rápido, como los cachorros, existen comederos adaptados con huecos especiales que impiden que el animal ingiera grandes cantidades de alimento en una sola comida. De esta manera, se evita que traguen aire y se acumulen gases en su estómago.

Además, para perros braquicéfalos, es decir, aquellos con la cabeza y hocico cortos, también existen piensos especiales. Estos piensos cuentan con croquetas diseñadas específicamente para obligar al perro a masticar durante más tiempo, evitando así que trague aire y se produzcan flatulencias.

Cuáles son las causas de la flatulencia en los perros

Las razones por las que tu perro puede tener gases en exceso son diversas y pueden ser provocadas por distintos factores. Entre ellos se encuentran el cambio de dieta, enfermedades gastrointestinales y desequilibrios nutricionales, como intolerancias alimentarias.

Otra posible causa está relacionada con los ingredientes del alimento, ya que su tipo, calidad y cantidad pueden afectar al volumen de gas que se forma en el intestino. Al fermentar la fibra o proteínas e hidratos de carbono mal digeridos, las bacterias del colon producen gases en exceso. Algunos alimentos para mascotas, como aquellos que contienen oligosacáridos presentes en la soja, alubias, garbanzos o lentejas, pueden aumentar aún más la cantidad de gas en el intestino.

Sin embargo, existen otras posibles causas menos frecuentes que pueden estar detrás de un exceso de gases en tu perro. ¿Tu mascota come de forma muy rápida? Según indica Experto Animal, la aerofagia o ingesta excesiva de aire puede ser una causa de los gases en los perros. Aquellos que devoran su comida de forma ansiosa o las razas braquicéfalas tienen mayor riesgo de tragar aire en exceso, lo que puede provocar una excesiva producción de gases en su intestino.

Causas cómo se producen

Las posibles causas de los gases en los perros son variadas y pueden incluir enfermedades graves o intoxicaciones agudas, pero en la mayoría de los casos se debe a una alimentación poco adecuada y poco digestiva. Esto puede incluir alimentos como legumbres, frutas no maduras o comidas con alto contenido de azúcar.



Si tu perro devora su comida o si le has cambiado su alimentación repentinamente, es probable que presente gases. Es importante considerar si puede ser alérgico a alguno de los componentes del pienso, como la proteína de ave, o si sufre de intolerancias alimentarias. Algunos perros también pueden tener intolerancia al gluten presente en alimentos ricos en cereales, lo que puede causar flatulencia.



Además de problemas relacionados con la alimentación, también es importante considerar si tu perro puede tener una enfermedad subyacente. Por ejemplo, infecciones por gusanos, giardias, bacterias o virus pueden causar la formación excesiva de gases en su sistema digestivo. Incluso pueden existir enfermedades intestinales crónicas como el síndrome de colon irritable, la malabsorción o la enfermedad inflamatoria intestinal, que pueden provocar una mayor acumulación de gases y malestar abdominal en general.

Explicando la causa detrás de los flatos en tu mascota canina

Los gases son una consecuencia directa de comer compulsivamente. Cuando los perros comen con mucha ansiedad es muy fácil que traguen aire, lo que provoca la aparición de los gases. Esta es una causa común de flatulencias en cachorros y perros jóvenes, que suelen abalanzarse sobre la comida sin control.

Comer en exceso es igual de perjudicial que comer rápidamente. Debemos tener en cuenta que los perros suelen comer todo lo que hay en su plato. A diferencia de los gatos, que tienen un mayor autocontrol en su alimentación, los perros tienden a no dejar nada en el plato. Si nuestro perro come en exceso, estará expuesto a sufrir episodios de flatulencias.

Otra posible razón por la que un perro traga aire es si ha estado mordisqueando o chupando durante mucho tiempo algún objeto, como sus juguetes. Esta práctica también puede indicar ansiedad y, por lo tanto, puede provocar flatulencias.

Factores que provocan flatulencias en el can

Existen diversas causas que pueden llevar a un perro a tener gases. Estas pueden estar relacionadas con su alimentación, ciertas enfermedades y su estilo de vida.

Por un lado, hay ciertos alimentos que pueden causar una digestión tardía y difícil. Esto ocasiona que permanezcan en el intestino más tiempo del necesario, lo que lleva a la producción de gases en el perro.

Además, cambios en la dieta o un aumento en la cantidad de ciertos componentes también pueden ser un factor. Especialmente, los carbohidratos y la fibra pueden aumentar la flatulencia en los perros.

Enfermedades que generan flatulencias en el canino

La flatulencia en perros mayores con enfermedades respiratorias o edema pulmonar puede ser un riesgo, ya que estos problemas de salud pueden dificultar su capacidad de controlar los gases en su aparato digestivo. Incluso el estilo de vida del perro, especialmente en edades avanzadas, puede aumentar este riesgo.

Por lo tanto, es importante promover la actividad física en los perros, pero con precaución. Nunca se debe realizar antes o después de las comidas, ya que esto puede empeorar la producción de gases en su sistema digestivo. En cambio, se recomienda una rutina de ejercicio regular y moderada para mejorar su salud en general.

Otra recomendación para prevenir la flatulencia en estos casos es mantener un control adecuado de la dieta del perro. Alimentarlo con porciones adecuadas y evitando alimentos conocidos por producir gases en exceso puede ayudar a reducir este problema. También es importante consultar al veterinario para obtener una dieta personalizada y adecuada a las necesidades y condiciones específicas de cada perro.

Finalmente, es necesario prestar atención a cualquier cambio en el patrón de flatulencia de tu perro, ya que puede ser una señal de algún problema de salud subyacente. En caso de notar algo anormal, es importante llevarlo al veterinario para un diagnóstico y tratamiento adecuados.

La actividad física moderada, una dieta adecuada y la atención a posibles cambios son medidas clave para prevenir y controlar este problema. No dudes en consultar al veterinario para obtener consejos y ayuda en caso de ser necesario.

El impacto de los gases en la salud canina

Los síntomas de la flatulencia en los perros pueden variar según su gravedad. Además de expulsar gases por la boca o el ano, un can puede presentar otros signos como pérdida de peso, vómitos o diarrea. En casos más severos, esto puede llevar incluso a la muerte del animal.

Un perro con acumulación de gases también puede experimentar otros síntomas como cólicos, dolor abdominal y hinchazón del estómago (timpanismo), lo cual puede ser fatal.

¿Cómo saber si tu perro sufre de flatulencia?

Si tu perro tiene problemas con los gases, notarás que se encuentra apático, sin apetito y decaído. En busca de alivio, puede apoyar su abdomen en el suelo de dos formas:

  • Acerca su abdomen al suelo para sentir frío.
  • Se acuesta en una posición curiosa llamada "de mahometano", donde apoya sus patas delanteras en el suelo y mantiene sus cuartos traseros levantados.

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