alimentacion de las abejas

Conoce la importancia de la alimentación de las abejas y sus tipos

Durante un periodo de cien millones de años, las abejas de la especie Apis mellifera y otros insectos polinizadores han dependido de recursos naturales para su alimentación, nutrición y beneficios medicinales.

Requisitos alimenticios de las abejas

Las abejas, como cualquier otra criatura, requieren la energía presente en su comida para llevar a cabo sus diversas actividades vitales y asegurar su supervivencia. Esto significa que necesitan una combinación equilibrada de azúcares (hidratos de carbono), grasas, proteínas, minerales y agua. Dichos nutrientes se encuentran en sus fuentes principales de alimento: la miel y el polen.

La miel, obtenida del néctar de las flores, suministra aproximadamente el 80% de los azúcares necesarios en la dieta de las abejas, mientras que el polen aporta un 40%. Estos azúcares son esenciales para la producción de cera y lípidos en el interior del cuerpo de las abejas, que a su vez se convierten en reservas de grasas imprescindibles para la fabricación de hormonas y la protección de los nervios internos.

De igual manera, el polen es una fuente importante de proteínas para las abejas, proporcionándoles alrededor del 25% de las que requieren para el correcto desarrollo de sus glándulas hipofaríngeas. Estas glándulas son esenciales para la producción de jalea real, que más adelante discutiremos y que es de vital importancia para la prosperidad de la colonia. Además, el polen contiene enzimas que actúan como catalizadores en diversas reacciones químicas. Por lo tanto, es crucial que las abejas se alimenten constantemente de polen para mantener el buen funcionamiento de la colmena, la puesta de huevos, el crecimiento de las larvas y el bienestar general de toda la población de abejas.

Maná de las abejas el sustento de néctar y polen

Las abejas necesitan mantener una alimentación constante para cubrir sus necesidades energéticas diarias. Su cuerpo está en movimiento constante y solo se toman breves descansos durante el día. Aunque en el pasado se creía que las abejas no dormían nunca, en realidad, tienen momentos de descanso que duran unos pocos minutos.

La ingesta adecuada de alimentos es esencial para mantener a las abejas saludables y fuertes. No es casualidad que la disminución de población de abejas sea producto de la escasez de alimentos. Lamentablemente, muchas sustancias nocivas utilizadas en la agricultura perturban el medio ambiente y hacen que el entorno sea cada vez menos favorable para la vida de las abejas. Además, los cambios climáticos afectan el horario de floración de plantas importantes para su alimentación, poniendo en riesgo su supervivencia.

El néctar y el polen son los alimentos "frescos" que las abejas recolectan de las flores y plantas. Sin embargo, también se nutren de miel, una sustancia elaborada dentro de la colmena. Por lo tanto, podemos afirmar que el polen y el néctar son fuentes de alimento más directas, mientras que la miel es un tipo de suministro elaborado que preserva el néctar sin producir moho.

Una simbiosis exitosa florpolinizador

La interacción entre polinizadores y flores es crucial para la vida en nuestro planeta, de la misma forma en que el plancton lo es en los mares. Ambos juegan un papel esencial en la sostenibilidad de nuestro ecosistema.

Esta simbiosis es un proceso mutuamente beneficioso, ya que los polinizadores dependen de las flores para su alimentación y las flores necesitan de los polinizadores para reproducirse. De esta forma, los polinizadores realizan una labor fundamental en la polinización de las plantas, lo cual ha contribuido a mantener un ambiente biodiverso, saludable y propicio para la vida de todos los seres vivos.

Sin embargo, lamentablemente, el ser humano ha perturbado este equilibrio. Nuestras acciones han afectado de manera negativa a los polinizadores y, por ende, a las flores y a todo el ecosistema.

Es de conocimiento general que una buena alimentación y una correcta sanidad son fundamentales para mantener un sistema inmunológico fuerte en cualquier ser vivo, incluyendo a los polinizadores. Por ello, es crucial protegerlos y preservar su hábitat para asegurar la continuidad de esta simbiosis tan importante para la vida en nuestro planeta.

El papel fundamental de la alimentación en la colmena

La evolución de las abejas Apis mellifera ha demostrado que trabajan para el bienestar de toda la colonia, no solo para sí mismas. Sin embargo, ¿qué sucede dentro de la colmena si no hay suficiente alimento disponible en el entorno?

Las abejas modernas enfrentan un enorme estrés en busca de alimentos y una mejor nutrición, lo que se suma al aumento de enfermedades. Como consecuencia, dentro de la colmena a menudo se sufren los efectos del hambre, lo cual debilita su sistema inmunológico y las hace más propensas a enfermedades.

¿Cómo se alimentan las abejas? Su dieta se compone de agua, néctar, polen, miel, propóleos y minerales, lo que les proporciona la fuerza necesaria para mantenerse saludables y combatir enfermedades. Entonces, ¿qué sucede si estos alimentos escasean en su hábitat?

Precaución Evita la extracción excesiva de miel

Para finalizar, es importante mencionar que en una correcta apicultura se debe evitar extraer demasiada miel, ya que esto obligaría a las abejas a depender exclusivamente del alimento proporcionado por el criador.

También es crucial considerar que las colonias que reciben aportes externos de alimento pueden volverse dependientes y correr el riesgo de morir de hambre si la producción de miel esperada debido a la intervención del apicultor no se cumple, debido a factores como condiciones climáticas adversas.

(Por ejemplo, falsas primaveras).

En este escenario, la técnica demuestra sus desventajas y nos obliga a intervenir con una fuente de alimentación adicional para mantener a las abejas. A continuación se muestran algunos ejemplos de dietas en la tabla 2:

LOS NUTRIENTES

La importancia de los nutrientes en la dieta de las abejas

Las abejas obtienen sus hidratos de carbono de una fuente esencial: el néctar de las plantas. Este líquido es rico en tres tipos de azúcares fundamentales para su alimentación: sacarosa, glucosa y fructosa.

Las proporciones de estos azúcares son variables según el tipo de planta que produce el néctar. Por ejemplo, el romero, el manzano, el trébol, el chupamieles o el castaño ofrecen néctar con alto contenido de sacarosa, mientras que el diente de león, el tomillo o el brezo contienen más glucosa y fructosa. También existen mielatos ricos en fructosa, como los de encina, roble o abeto.

Las abejas pueden consumir el néctar directamente o transformarlo mediante enzimas presentes en su saliva. Si la colonia lo requiere o si hay escasez de néctar, las abejas pueden concentrar los azúcares a través de la evaporación y almacenarlos en forma de miel.

La composición promedio del néctar suele ser de un 58% de agua y un 40% de azúcares variados, mientras que la miel contiene una mezcla similar de nutrientes, aunque en una concentración mayor.

Las diversas funciones de los hidratos de carbono en las abejas

Además de proporcionar energía para las funciones motoras, como volar, caminar y moverse, los hidratos de carbono son esenciales para otras actividades de la colonia. Ayudan en la termorregulación, es decir, en la producción de calor y ventilación, y son fundamentales en la producción de cera, necesaria para la construcción de los panales.

A lo largo del año, una colonia necesita un mínimo de 40 kg de hidratos de carbono, especialmente durante el invierno, cuando puede consumir entre 8 y 12 kg de sus reservas de miel.

RECURSOS NATURALES Y ALIMENTACIÓN DE LAS ABEJAS

En los últimos años, se ha visto una creciente oferta de alimentos para abejas que buscan remediar estas escaseces. Como apicultores, es fundamental que tengamos claro qué carencia queremos cubrir y cuál es el objetivo que buscamos con la alimentación.

Es crucial que conozcamos la composición y los valores nutricionales del alimento. Esta información es necesaria para tomar decisiones adecuadas, y, además, las regulaciones nos obligan a tener esta información disponible. Aunque otras industrias ganaderas están altamente reguladas, en la nuestra se ha prestado poca atención a este aspecto.

Nuestra necesidad puede ser suplir la falta de polen, la falta de miel o ambas. Y nuestro objetivo puede ser, por ejemplo, garantizar una población adecuada de abejas en otoño para sobrevivir el invierno (lo ideal es tener al menos 5 cuadros de abejas), o, en temprana primavera, preparar la colmena para aprovechar alguna floración, o, en invierno, asegurar suficientes reservas para la colmena.

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